Cómo elegir al proveedor adecuado para crear mi Web

Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta todo aquel que desea contratar los servicios de desarrollo de una web es elegir la empresa o profesional adecuado.

Diréis que es como todo, ocurre igual siempre que hay que comprar algo, pero lo cierto es que cuando se trata del desarrollo de una web o aplicación web, la oferta que existe es muy grande. Hay multitud de empresas que se anuncian en televisión, en webs, a través de emails, incluso amigos y conocidos que aseguran ser capaces de realizar el proyecto. Al final, la decisión se toma en base al precio y al portfolio aportado y no siempre estos criterios son los más adecuados, al menos no son los únicos a tener en cuenta.

Desde mi punto de vista, voy a intentar ayudar en la elección del proveedor aportando mi experiencia profesional en la creación de webs.

Escribo este post en un lenguaje sencillo sin tecnicismos para dirigirlo a usuarios no profesionales. Trataré de no utilizar esas palabras tan extrañas que utilizan los informáticos.

En el proceso de fabricación de una web deben entrar en juego diferentes actores, imprescindibles para asegurar al cliente la calidad y, por supuesto, el éxito del producto final:

  • Diseñador gráfico: Su papel es crear toda la imagen visual de la web. Utilizan herramientas muy conocidas como Adobe Photoshop entre otras, pero sus conocimientos técnicos en materia de informática no suelen extenderse mucho, quedando limitados a la parte creativa. Normalmente su trabajo termina presentando varios archivos de imagen que ilustran todas las secciones de la web, menús, banners, plantillas, tipografías, iconos, fotografías, etc. El diseñador debe saber captar del cliente la idea gráfica para confeccionar el aspecto correcto esperado según los colores corporativos de la empresa y directrices marcadas por el sector.
  • Maquetador: Su misión consiste en trasladar el trabajo del diseñador a la web. Pese a que también dispone de conocimientos creativos, también tiene conocimientos más técnicos para ser capaz de crear toda la parte gráfica en el idioma que hablan las webs.
  • Montador: Su trabajo es "montar" la web normalmente utilizando una herramientas de apoyo como por ejemplo Drupal, Wordpress, Joomla o muchas otras. Es quien se encarga de crear la estructura de las secciones, páginas, menús, bloques y, por ejemplo, de conectar la tienda virtual con sus pasarelas de pago.
  • Programador: Es el técnico informático capaz de realizar las adaptaciones y el desarrollo a medida necesario para implementar los procesos y funcionalidades del proyecto. Para entenderlo mejor, el diseñador dice como debe ser un bóton, el maquetador le da la forma y lo dibuja y el programador hace que funcione.
  • Creador de contenidos: Es el perfil encargado de crear los contenidos estáticos, artículos, posts, noticias, etc. Pese a que el cliente muchas veces es quien proporciona los contenidos, para conseguir un resultado profesional es conveniente revisar y adaptar los contenidos con el fin de obtener un mejor resultado de posicionamiento.
  • Posicionador: Su trabajo consiste en asesorar y realizar las acciones necesarias para obtener un buen posicionamiento de todas las páginas del portal en los buscadores adecuados. Ha cobrado mucha importancia en los últimos años. El posicionador tiene gran trabajo que hacer desde el principio del desarrollo porque sus directrices deben ser tenidas en cuenta durante el diseño, maquetación, montaje, programación del proyecto y creación de contenidos. Por ejemplo, si el diseñador elige utilizar en cierto lugar una tecnología como Flash es muy importante conocer algunos detalles que pueden interferir negativamente en el posicionamiento final de la web.
  • Técnico de sistemas: Se encarga de configurar el alojamiento de la web, políticas de backups, configuración de servidores, etc. Es capaz de preparar todo para que la web pueda ser vista por todos, dimensionando adecuadamente el sistema para que pueda soportar todas las visitas. No es lo mismo 20 visitas diarias que 25.000 visitas por hora.

Todos estos perfiles tienen nombres comunes puestos por la comunidad de internet como frontend, backend, sitebuilder, etc.

Cada profesional y cada empresa trabaja de forma distinta según sus propios métodos y procesos pero ante todo deben tener el equipo adecuado para el desarrollo de tu proyecto.

Es habitual que un mismo miembro del equipo abarque dos o más roles sobretodo cuando se trata del desarrollo de una web muy sencilla y por tanto se pretenda abaratar costes. Sin embargo, hasta la fecha no conozco a nadie que pueda trabajar con todos ellos y desconfiaría de quien afirmase que sí. Cuando un amigo pretende convencernos de que él puede realizar una web, por muy sencilla que sea, podéis desconfiar porque seguro que fallará en algún perfil que pueda ser importante para la web, por ejemplo en programación o posicionamiento.

Estos son los puntos a exigir en la elección de la empresa o profesional para nuestro proyecto:

  • Conocer al equipo de producción: Exige un dossier de las personas que formarán el equipo e identifica si se abarcan adecuadamente todos los roles necesarios antes mencionados. Es uno de los criterios a valorar más importantes.
  • Método de trabajo: Exige que te muestren detalladamente la forma de proceder con tu proyecto, dividida por fases donde se concrete bien los recursos necesarios que emplearán tanto tuyos como los de la empresa contratada.

    Debes valorar también los gastos, trabajo y tiempo que emplearás tú también en el proyecto, no sea que no dispongas de tales recursos.

    Durante el proceso de desarrollo es muy importante para el éxito del proyecto llevar un seguimiento del mismo. Deben haber planificadas reuniones periódicas para la revisión de prototipos. También es aconsejable que el cliente no interrumpa el desarrollo con revisiones fuera de estas reuniones porque provoca malestar en el equipo de trabajo.

    Es bastante habitual que el cliente tenga acceso a un prototipo en desarrollo y que vaya revisando el trabajo regularmente. La experiencia me ha hecho llegar a la conclusión que lo mejor es hacer revisiones programadas con antelación en fechas concretas y no volver a molestar al equipo hasta la siguiente revisión. Es lo que comúnmente se llama sprints de trabajo.

  • Cronograma del proyecto: Exige al proveedor que ponga fechas a las fases e hitos planificados y que indique cómo asegura cumplirlos.
    El cronograma puede presentarse dividido por días, semanas o meses, todo depende de la duración del proyecto pero cuanto más detallado mejor.
    Utiliza el cronograma durante el desarrollo para llevar el seguimiento del proyecto y calcular el grado de desviación frente a lo previsto.
  • Gastos extra no incluidos: En muchas ocasiones pueden haber gastos extra no visibles fácilmente como pagos por dietas, viajes, hotel y kilometraje que pueden derivar del trabajo de la empresa contratada y que se cargarán por separado. Valóralos adecuadamente porque pueden llegar a superar fácilmente el importe inicial del proyecto. He visto casos.
  • Forma de pago: Este punto no merece gran interés desde el punto de vista del desarrollo del proyecto. Debe acordarse por consenso entre ambas partes aunque depende mucho de la forma y duración del proyecto. Se puede aplicar la regla no escrita de reservar un pago final a la entrega del producto.
  • Solución tecnológica: Me refiero a la herramienta utilizada como base de partida, la plataforma, el lenguaje de programación, etc. En principio, la solución tecnológica aportada por el proveedor no debería ser un aspecto importante a la hora de elegir la empresa a contratar. Lo importante es que cumpla con los requisitos deseados.

    Mi opinión, que puede ser distinta de otras opiniones igualmente válidas, es no reinventar la rueda. Existen muchas herramientas y plataformas que pueden servir como base de inicio para el proyecto y por este motivo soy partidario de descartar los productos propios o desarrollos a medida. Utilizarlos solo cuando sea estrictamente necesario.

    Es preferible un producto, libre o comercial, bien extendido, conocido, con buen soporte y si es posible con una comunidad de desarrollares detrás. De esta forma, evitaremos depender para siempre del proveedor.

    Puesto que es habitual que un proveedor trabaje siempre con una herramienta concreta, es muy común solicitar un asesoramiento paralelo para evaluar las distintas herramientas que hay en el mercado. En mi opinión, conviene solicitar a los proveedores que nos muestren una demo o prototipo para hacernos una idea lo más cercana posible sobre cómo es la herramienta.

  • Soporte: Ten en cuenta que tras la finalización del proyecto puedes necesitar un soporte regular frente a actualizaciones y mejoras. Háblalo con el proveedor y pide que te detalle qué tareas podrás realizar tú mismo como actualización de contenidos o cambiar imágenes y con qué tareas tendrás que recurrir a él.

    Si el producto es libre, es importante asegurarse que el proveedor ofrezca un soporte adecuado y no nos remita a buscarse la vida en la comunidad de usuarios.

  • Coste de mantenimiento anual de licencias de software: Si la solución tecnológica se basa en una herramienta comercial tendrá un coste de licencia que en muchas ocasiones supone el pago de una cuota de mantenimiento anual. Identifica en el presupuesto el importe de este mantenimiento.

    Averigua qué incluye el mantenimiento, si es obligatorio y las consecuencias de prescindir del mismo.

  • Garantía del trabajo: Como en cualquier otro tipo de producto o servicio la garantía de funcionamiento es esencial.

    En cuanto al posicionamiento, está fuertemente relacionado con la calidad y experiencia del equipo de desarrollo. El posicionamiento no se puede acomodar al gusto del cliente ni se puede garantizar al 100% pero un mínimo aceptable se puede exigir como resultado de un buen trabajo.

  • Penalización por incumplimiento de plazos: Es habitual exigir al proveedor una cláusula en el contrato que permita indemnizar al cliente en caso de incumplir los plazos de entrega establecidos. Personalmente nunca he estado de acuerdo con esta cláusula ya que tiene algunos aspectos muy negativos que no interesan para asegurar el éxito del proyecto.

    Lee otro post donde hablo de este tema y las consecuencias que pueden aparecer de aplicar este tipo de penalizaciones en los proyectos web.

  • Cláusulas de privacidad: Exige el compromiso de confidencialidad necesario para tu negocio y límita el uso de la imagen de tu empresa. El proveedor habitualmente incorporará información básica del proyecto para completar su portfolio de trabajos realizados. Valora si te conviene que el logotipo de tu empresa y cierta información del proyecto llevado a cabo se vean publicados. Puedes pedir algo a cambio.

Y esto es todo. Espero haber ayudado en la elección. Estoy seguro que hay más aspectos a tener en cuenta así que podéis dejar vuestros comentarios.

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